Esto ya empieza a oler a como si volviese mañana a casa, con lo rápido que está pasando todo :-(
En
casa, después del toque de atención de la semana pasada, parece que lo
de la limpieza se mantiene un poco, aunque vuelve a haber cacharros
sucios desde hace días y la nevera llena de cosas que nadie toca casi
desde que vinimos, todo malo... pf. Aunque ya, para lo que queda, paso
de comerme más la cabeza.
He seguido pisando
algún sitio nuevo que me ha puesto los pelos de punta. El primero, un
mirador espectacular en Monsanto. Empezó siendo un restaurante
panorámico de lo más top a finales de los 60 que, después de que cerrara
las puertas, pasó a ser un bingo, una discoteca, un almacén de
materiales de obra... y hoy en día ya lleva casi 20 años abandonado,
pero está abierto a visitas. Se supone que tiene (unas de) las mejores
vistas de Lisboa, ya que está en lo alto de una colina, pero el día que
fuimos llovía y había una niebla de flipar (cosa que hizo que me gustase
más que si hubiese hecho sol, yo creo). El sitio es impresionante, creo
que son tiene 7000m cuadrados divididos en 4-5 plantas tan amplias como
laberínticas. Aunque durante todos estos años se haya ido deteriorando
la decoración de cada espacio, la gente ha ido llenándolo de graffitis,
murales, pegatinas... y tiene unos colores impresionantes. Ese mismo día,
encontramos un camino cerrado en el mismo parque y, como a los gatos
nos mata la curiosidad, rodeamos la valla y acabamos en uno de los
sitios más raros en los que he estado: una especie de explanada en un
claro del bosque, con dos montones de troncos, un espacio súper pequeño
vallado con varias mesas de picnic dentro, un "jardín" y un huerto que
rodeaba todo el recinto. El huerto estaba lleno de coles, lechugas,
guisantes... En fin, que había tanta cosa de comer y parecía todo tan
"abandonado" que llenamos una mochila con la cena, jajajaja.
Visitamos
el parque de Jardín Zoológico, que es gratuito y se pueden ver
cocodrilos y varias jaulas con loros y otros pájaros... y volví a Sintra
a ver Quinta da Regaleira. Qué jardines, qué verde, qué todooooooooo,
joder, parece mentira.
Y, por último, Crew Hassan, un garito
multifuncional estupeeeeeendooo. Tiene dos plantas: la de arriba, con
barra y cocina y la de abajo, con vinilos y música de todo tipo en todos
los formatos a la venta, con tocadiscos para poner lo que te venga en
gana, taller de costura y espacio de ropa a la venta, sofás, barra de
bar, dos salas para fiestas/conciertos/clases de yoga... pfpffffpfpfppf.
¡¡¡¡¡Y se puede fumar dentro!!!!! Definitivamente, creo que éste es el
país de mis sueños jajajaja. Todas las corazonadas y las señales que me
mandaba la vida de que iba a acabar aquí hasta que supe que
definitivamente venía eran por alllllgooooooooooo!
Del
trabajo ya no me apetece hablar mucho porque todos los días son casi
iguales y sigo contenta, soooo... voy a empezar a ducharme y prepararme,
que mañana libro y hoy hay reggae! Big up Lisbon <3
Fotos en el drive otra vez!





































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